Has perdido el color que te dio vida ¿es eso la muerte o es acaso otra forma de vida?
El color verde te da vida. Hace que gires tu cuerpo buscando el sol. Giras y te mueves, te abres y cierras. Movimiento de vida ¿Es la muerte, acaso, cambiar de color? ¿Habitar otro color? ¿Teñirse de un color diferente? ¿Cuál es el color de la vida?
Yo pensaba que el verde era el color de la vida, hasta que apareció una mancha negra al centro de tu verde. Algo cambió de inmediato en ti. Todo lo que permanecía verde, se veía vigoroso, redondeado, brilloso, vital. Sin embargo, aquel negro en tu piel, representaba lo contrario. No brilla, no es terso ni redondeado. Es opaco y arrugado. Sin vida. No verde.
El negro es un no-árbol que se enraíza en ti y comienza a extender sus raíces como brazos de río, erosionando tu piel, volviéndola rugosa, marchita, sin vida. Sin verde.
El negro se extiende y propaga en ti, de forma lenta, pero imparable. Como un cáncer que come de a poco, el negro avanza devorando todo el verde que va quedando.
Es curioso, pero mientras el negro va encogiendo todo tu ser, me parece que te vas transformando en una flor. Una flor negra. Flor negra de luto. Flor negra de muerte, pero ¿no es acaso una flor, otra forma de vida?

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