A MI ME SUBEN Y A TI TE BAJAN

Dos amigos en una cantina (uno con moretones y algo lesionado y el otro bien peinado), discuten y reflexionan mientras beben unas cervezas.

  • ¡Oye! Es que no entiendo 
  • ¿Qué es lo que no entiendes? 
  • No entiendo por qué a mi me suben y a ti te bajan. 
  • Pues, mira cómo te ves. Mira tu aspecto. Tú te lo buscas. 
  • ¿Qué tiene mi aspecto?¿Tú dices que es por discriminación?¿Dices que por nuestro aspecto a mi me suben y a ti te bajan? 
  • No, no es eso. Es por tus opciones. Tus elecciones. Por el bando que eliges. 
  • Eso no lo voy a entender nunca. En todo caso, si me dan a elegir, prefiero que me bajen a que me suban. 
  • Yo elegí la opción de bajar y subir a los que son como tú. Eso es todo el asunto. 
  • Y ¿podré subir yo a bajar a los que son como tú? 
  • No, eso jamás ocurrirá. 
  • ¡Pucha! No entiendo. Lo considero injusto. 
El amigo moreteado decía esto, mientras se tomaba la cabeza y le daba un sorbo a su jarro de cerveza.
  • ¿Sabes? Justo cuando me iban subiendo, uno me tiró una patada en el tobillo. 
  • ¡Oye! Yo Yo le tiré una patada en el tobillo a uno que iba subiendo, cuando yo iba bajando. 
  • ¿No habrás sido tú? 
  • No, no lo creo. Te habría reconocido. 
  • También me golpearon muchas veces en el brazo izquierdo, cuando subía. Creo que me lo quebraron. 
  • ¡Oye! Yo golpeé a uno, reiteradamente, en su brazo izquierdo, cuando bajaba. 
  • ¿No habrás sido tú? 
  • No, no lo creo. Te habría reconocido. 
El amigo moreteado dio un nuevo sorbo a su jarro de cerveza y, luego, soltó un suspiro.
  • No entiendo por qué nos golpean y nos suben. 
  • ¿Quién te mandó a meterte en esa marcha de protesta? Por eso a nosotros nos mandan a bajar y golpear. 
  • No imaginé que llamarían a Carabineros si era una marcha pacífica, puh! 


Comentarios