UN LLAMADO A BOTAR

        Es un magnífico día el de hoy. Un día soleado acompañado de una leve y refrescante brisa. Un precioso telón de fondo para la jornada que viviremos durante unos instantes. El Estadio de la Civilidad comienza a llenarse y prepararse para la Gran Botación a que hemos sido convocados. Promete ser un gran espectáculo, y todo indica que no habrá mayores novedades, en comparación a polémicas jornadas similares anteriores.
        Ya es por todos y todas conocidas las reglas del juego: existen dos grandes galerías, ubicadas frente a frente en el Estadio de la Civilidad, donde se ubicarán las dos grandes coaliciones que se enfrentarán en la botación. A la orden del Juez de Botaciones, ambos bandos comenzarán a lanzarse todo lo que hayan traído para botar. Por su parte, aquellas personas que hayan decido no botar, se  ubicarán en medio de ambas galerías. Se anticipa que, al igual a lo que ha ocurrido en similares jornadas anteriores, sea sólo el 20% de los botantes los que participen de la botación -en uno u otro bando-; de tal manera que, se espera sea el 80% de los botantes quienes tomen ubicación entre las dos galerías.
        En lo relativo a lo estratégico, no hay novedades. El equipo azul se ha unido al equipo rojo para formar la Coalición Roja, mientras que los verdes se han aliado a los amarillos para formar la Coalición Amarilla. Estos dos bandos contrarios tienen propuestas opuestas (de eso se trata la Botación: ver quién gana). La propuesta de la Coalición Roja es Botar Basura Orgánica, mientras que la propuesta Amarilla es Botar Basura Desechable. Las versiones anteriores siempre han favorecido a los rojos, pero esperamos que, en esta jornada, los amarillos puedan sobreponerse y dar vuelta este resultado desfavorable.

        ¡Se da la partida!

        Los rojos comienzan el ataque lanzando cáscaras de frutas y verduras que recolectaron de la feria municipal. Los amarillos, por su parte, comienzan lanzando botellas plásticas desechables. Basura va y basura viene. Es un espectáculo asombroso. Sin embargo, los no botantes tienen una vista privilegiada al ubicarse en medio de las dos galerías (desde esta ubicación, se les puede apreciar haciendo comentarios entre ellos). De pronto, el equipo rojo ha comenzado a lanzar basura más sólida y explosiva: huevos podridos. El equipo amarillo reacciona lanzando pilas AA y AAA. La batalla se vuelve encarnizada. Y las fuerzas comienzan a flaquear en ambos bandos.
        Como consecuencia de la disminución de fuerzas en ambas coaliciones, a medida que avanza el tiempo, los productos lanzados han comenzado a caer sobre los no botantes. Tomates descompuestos, cáscaras de melones y plátanos les llegan de un lado; mientras que, del otro, les caen disquettes, CD y celulares en desuso. Las reglas impiden que los no botantes puedan realizar algún tipo de protesta o reclamo, puesto que han decidido no botar. Por lo que deben recibir la basura que se les lanza en silencio y sin protestar.
        La Coalición Amarilla ha agotado toda la basura que tenían, pero la Coalición Roja saca su "As bajo la manga" y lanza, con las pocas fuerzas que les van quedando, una andanada de cáscaras de sandías y zapallos camote, con lo que logran coronarse como campeones de la Botación.

        La Coalición Amarilla se retira derrotada, una vez más, del Estadio de la Civilidad. A pesar de que, los que han recibido más basura en la jornada de hoy, son quienes decidieron no botar.


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