COMO TODOS LOS DÍAS

Como todos los días, voy en el metro camino a mi casa. Todos en silencio y evitando mirarse a los ojos. Alguien le cuenta a otro, una anécdota del día. Todos la oímos. Ellos se ríen. Y nosotros nos reímos. Todos reímos.
Como siempre, otro cuenta otra anécdota. Y siguen las risas. Alguien saca su guitarra. Y todos cantamos.
Luego, paramos de cantar. Un descanso silencioso.
Entonces, otra anécdota. Y nos reímos. Y volvemos a cantar.
Y como siempre, llega Estación San Pablo. Todos descendemos en silencio, evitando mirarnos a los ojos, caminando a nuestras casas… como todos los días.

Comentarios

Sandra dijo…
jajaja sería ideal que bajo tierra y en ese encierro se diera una situación tan complice y alegre, pero nop, es como el final, nadie se mira, nadie se toca, nadie se reconoce y conoce, que frio en medio de tanto calor
Mauricio Díaz dijo…
Cada microcuento que escribí, lo hice pensando en la gente que va viajando en el Metro.
Entonces, creé historias que me gustarían leer mientras voy viajando en el Metro de Santiago. Historias que te hagan pensar, soñar o imaginar cosas distintas de lo que ves todos los días en la ciudad.
Por eso escribí este microcuento de Realismo Mágico.
caoz dijo…
este lo encontre magistral. algo asi como los comics de trillo y grillo, de la nueva fierro.
te acordai de uno de un tipo que tenia un auto en el que se podian ver los muertos a traves de los vidrios?, esa sensacion, esa misma sensacion me da el leer este cuento.... ta la raja..... hay que ver.... se me agolpan las ideas, nos leemos...
Mauricio Díaz dijo…
¿Sabes una cosa?. Uno de los microcuentos que clasificó para el concurso, me recordaba a este cuento.
Se trataba de un cuidador de autos que, de un día para otro, los conductores se bajaron de sus autos y se fueron, pero él continúa limpiándolos y cuidándolos, por si algún día, vuelven sus dueños.

(Era mi cuentos favorito para ganar el concurso)