¡Alto ahí! No se mueva, porque le puedo hacer daño. Soy peligroso y tengo malos antecedentes. ¿No me cree? Escuche: mi padre nunca me dio una palabra de cariño; mi madre nunca me hizo sentir feliz; nunca les dije que los necesitaba; cuando les pedí algo, siempre me lo dieron para que los dejara tranquilos; cuando salía a la calle, y volvía a la noche, nunca me preguntaron dónde había estado y con quién; cuando caí en la cárcel, no me preguntaron cómo me sentía.
Por eso le exijo que me entregue todo el amor que tenga… porque lo necesito.

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