SOLO SOY PALABRAS

“... Y las palabras crearon al ser humano, hombre y mujer. Y les dieron un nombre a cada uno y, de esta manera, tomaron existencia única. La Palabra fue primero, y sin ella, nada de lo que existe sería.”. Así terminaba el cuento que mi abuelo me leyó. Un cuento peculiar (bueno, él era una persona peculiar). En aquella ocasión recuerdo que le pregunté : “Abuelo, ¿es eso verdad ?. Lo que me acabas de leer, ¿ es la verdad ?”. Y luego de darme una mirada de ternura (porque era su nieto predilecto ; quizás porque era el único que no lo creía loco), me dirigió un sermón que jamás he olvidado, ni olvidaré :


“Por supuesto que es verdad. ¿No te has puesto a pensar, alguna vez, de dónde vienen las palabras ?. Ellas ya existían antes de que tú y yo naciéramos. Y antes que naciera el primer hombre, ellas ya eran. Todo cuanto existe es una palabra y, antes de ser palabra (de tener un nombre), no es nada.

A Dios no lo puedes ver ni sentir y, sin embargo, existe. Y eso es así, porque fue nombrado, y una palabra acudió a él, y la palabra le dio existencia.

¿Los idiomas ?. Los idiomas no existen. No como los entendemos. Las palabras forman clanes. Cada clan es distinto al otro. Y , de estos clanes, los hombres crearon países.

Las palabras nos preceden y nos rodean. Hay sentimientos que experimentamos y que, al tratar de explicarlos, se nos hace difícil y hasta imposible y, sin embargo, se resumen en una sola palabra : Misericordia, Solidaridad, Ira, Desolación, Destrucción, Libertad, Amistad, Anhelo, Dicha, Melancolía, Júbilo, Esperanza, Valentía, Empatía, Pasión, Temor, Amor, Vida y Muerte.

La Historia ha sido escrita y descrita en palabras. Los conocimientos son adquiridos por medio de ellas.
Y Toda nuestra Vida se puede resumir en pocas palabras. Somos producto de las palabras”.

Con estas palabras, mi abuelo pudo cautivar mi atención, pero no mi comprensión. Ahora, que ya soy mayor, creo en él. Bueno, más que creer en él, creo en lo que me contó. Es por eso que me dedico a escribir, como un tributo a quién me dio la existencia.

Y para terminar, quisiera contarles mi vida entera :

“Toda mi vida se resume en cuatro palabras : Mauricio Eduardo Díaz Aravena”.

Comentarios

Anónimo dijo…
Y será por eso que siempre anoto todo????


Genial Creación.

Sandra
Mauricio Díaz dijo…
Incluso, el concepto que inspiró este cuento, tiene un nombre. Se llama "La Palabra"...

Creo en la Palabra. En su fuerza y la influencia que tienen en nuestras vidas.

El nombre que nuestro padres nos dan al nacer, nos influye durante todo el resto de nuestras vidas.

Las palabras pueden provocar guerras, o pueden hacernos sentir los seres más amados.

Si no existieran las palabras, yo no podría crear.
Mauricio Díaz dijo…
Me refiero a que no podría encausar mi intensión artística creativa.