Qué extraña sensación... siento que hay alguien más en este cuarto.
Siento que me miran. Y escucho voces. Que murmuran... voces que comentan lo que hago.
Espero que sea sólo una sensación momentánea... algún efecto paranóico, producto de mi obsesiva necesidad de estar solo y en paz, para poder escribir tranquilo. Por eso fue que acondicioné este pequeño escritorio, apartado del ruido y de la monótona rutina diaria.
Tal vez sea una buena idea, dar la bienvenida a esas vocesillas que murmuran cerca de este escritorio. Quizás, de esa manera, no me molesten, mientras trato de escribir algo que me ayude a salir de este caparazón de ciudadano autómata.
¡BIENVENIDOS A MI ESCRITORIO!...
Siento que me miran. Y escucho voces. Que murmuran... voces que comentan lo que hago.
Espero que sea sólo una sensación momentánea... algún efecto paranóico, producto de mi obsesiva necesidad de estar solo y en paz, para poder escribir tranquilo. Por eso fue que acondicioné este pequeño escritorio, apartado del ruido y de la monótona rutina diaria.
Tal vez sea una buena idea, dar la bienvenida a esas vocesillas que murmuran cerca de este escritorio. Quizás, de esa manera, no me molesten, mientras trato de escribir algo que me ayude a salir de este caparazón de ciudadano autómata.
¡BIENVENIDOS A MI ESCRITORIO!...

Comentarios
Te observo desde tú mismo hombro, desde aquí veo lo que escribes, y me hago complice de tús papeles en 0 y 1.
Bienvenido.
Espero que las vocesitas se sientan bien, en este lugar...
Y ahora, voy a seguir inspirándome...