... Y fue así como aquel disco duro de 3 Gigabytes comenzó a sentir y experimentar sensaciones totalmente ajenas a aquellos que componen el reino de los Hardware. Sensaciones, por ejemplo, como que deseaba ser un disco de 10 Terabytes y que cada uno de sus bits fueran como semillas de vida ... deseaba estallar liberando sus bytes en el espacio ... ¡ Deseaba volar!. Podríamos decir que era como un estado de locura, de esquizofrenia computarizada, o algo así.
Quizás de esta forma podríamos definir cuando un Hardware, como un disco duro, comienza a experimentar emociones más bien humanas. Un cuadro clínico bastante peculiar y complejo. Sobre todo, porque no tengo ni la menor idea de qué pudo haberlo originado. Imagina que esto está ocurriendo en tu computador ... Es difícil imaginarlo ¿no?.
En el interior de este computador, los chips, que son de una naturaleza más bien sátira, observaban al disco duro desde las placas en las que estaban insertados. Desde ahí no paraban de reírse del disco duro con una risa burlona y nerviosa. Los chips, que son bastante acelerados e hiperquinéticos, no dudaron en hacerle bromas pesadas al enfermo disco duro. Y fue así, como los chips comenzaron a provocar colisiones en el disco duro.
En aquel computador, comenzaron a haber problemas de escrituras en áreas protegidas, de desbordamiento de memoria, y otros problemas similares. Las aplicaciones comenzaron a fallar. Algunas informaban de estos errores y otras simplemente se caían. El usuario de esta máquina, después de vociferar algunas palabras contra la máquina, se empeñó en encontrar la causa de estas fallas.
Realizó pruebas de todo tipo hasta descubrir que la causa de todos sus problemas estaba en el disco duro. Entonces lo llevó al servicio técnico, quienes le dieron el ultimátum diciendo : "La única solución es formatear el disco". Sin otra alternativa, el usuario se aprontó para realizar la dolorosa labor, lamentando toda la pérdida contenida en aquel disco.
Poco antes de que el usuario presionara la tecla ENTER para iniciar el formateo del disco, al interior del computador el disco duro había comenzado a experimentar la pena. Pena de verse impedido de poder exteriorizar sus emociones. Pena por no poder concretar su deseo de ser algo más que un artefacto analógico que sólo gira y gira. Ni siquiera aquella que llamamos Tarjeta Madre, podría ser capaz de expresar un sentimiento como el de aquel disco duro.
Ahora dime ... ¿Qué habrías hecho tú en el lugar de aquel usuario? ¿Habrías evitado algo avisándole? ¿Qué le habrías dicho, o gritado? ... Créeme que cuando hice este daño, no sabía nada de esto. De haberlo sabido, no lo habría hecho. Ahora me siento como si hubiera cometido un homicidio, como si hubiera matado a un ser humano.
Créeme que, de haberlo sabido, no lo habría hecho.

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¿tendré un cluster dañado?