NO QUIERO SER ESE NÚMERO

Todos hablaban de la historia del momento. Era el rumor que murmuraban todas las bocas. El hecho es que 26 había terminado con 45. O, quizás, fue al revés. Dicen que ella fue la que se equivocó y que 45 no lo pudo superar. Por eso, algunos dicen que 45 dejó a 26. Y tienen razón, pero lo que hizo 26 fue una traición hacia 45 y, por eso, algunos pensamos que fue ella la primera en dejar a 45. El asunto es que la relación entre ambos se hizo irreconciliable. Y eso, por supuesto, acarreó a todo su grupo de amigos y amigas. Nos obligaron a elegir bandos: o eres amigo de él o mío, decía 26. Fueron tiempos turbulentos. 45 parecía no estar tan afectado. Era más bien calmado, circunspecto, moderado, juicioso, prudente y sensato. En resumen, todo lo contrario a 26 (que era siempre una bomba a punto de explotar).
Después de tres meses del conflicto, pensaba que 45 ya lo había superado, cuando un día él me pidió que le acompañara a la compañía de telefonía. Nos reunimos en la entrada de acceso de la compañía, un día por la mañana. Parecía muy bien. Tranquilo, como acostumbraba a ser su estilo. Gracias por acompañarme, me dijo. Entramos a la telefónica, tomó un número para su turno y esperamos. Después de unos largos treinta minutos de espera, llamaron a 45 y, cuando él se puso de pie, yo lo acompañé (para eso había ido). Deseo terminar el contrato por el plan que mantengo que ustedes y quiero devolver mi número ¿Se puede saber por qué razón nos deja? Ya no deseo seguir usando ese teléfono ¿Tiene conocimiento de que podemos ofrecerle un nuevo equipo sin necesidad de que cambie de número? Sí, estoy en conocimiento de ello. Entonces ¿por qué razón nos deja? La razón es que... ya no quiero seguir siendo ese número.

Comentarios