Mientras introduzco mi mano, entremedio de la bolsa de Gel,
para hacer que mi mano se enfríe y disminuya el dolor en los huesos y los
metacarpianos de mi mano derecha, me pregunto qué fue lo que hizo que cometiera
esta locura de intentar escribir.
Hace centenas de años que la escritura, como arte o
habilidad, dejó de ser algo útil.
Se puede decir que lo tengo todo: un departamento moderno
actualizado con lo más moderno disponible hoy en día. He adquirido la última
actualización, con las últimas mejoras, para OLGA, la Inteligencia Artificial (IA) que administra mi
departamento. Se puede decir que OLGA es como si fuera mi esposa. Y con su voz
femenina, y su acento español, hace que me sienta, cómo decirlo… seducido por ella cada vez
que me habla. Me acompaña en mi vehículo, cuando voy y vengo de camino a mi
trabajo. De hecho, ella lo conduce.
Se puede decir que no necesito nada. Y, sin embargo, siento
un deseo irresistible por volver a practicar ese arte, olvidado y extinto, de
la escritura.
¿Para qué?
Si quiero registrar algo (algún pensamiento, alguna idea,
alguna historia), sólo debo pedírselo a OLGA y ella lo hará por mí. Y así, me
evitaría el tremendo dolor que siento ahora en mi mano, al intentar hacerlo por
mí mismo.
Tal vez, sea el hecho de creer (o de sentir) que, toda la
realidad que vivimos ahora, puede desaparecer o cambiar. Que puede llegar el
día que ya no habrá más energía; y no habrá más electricidad; y no habrán más
IAs que nos guíen y ayuden; y no habrán más “cosas” que hagan las cosas por
nosotros.
Si todo esto llegara a ocurrir algún día, ¿dónde quedará
registrado lo que alguna vez fuimos?; ¿lo que alguna vez sentimos?; ¿y lo que
alguna vez soñamos con hacer o ser?
Creo que es necesario que, a pesar del dolor que me
provoque, intente recuperar aquella habilidad perdida de la escritura.
Por eso, y a pesar del dolor, haré un nuevo intento por
escribir.
La “P” con la “A”, “PA”. La “T” con la “O”, “TO”. “PATO”.
Uy! ¡Que
dolor siento!
Será mejor
dejarlo hasta aquí por hoy. Mañana lo intentaré de nuevo, con la siguiente
palabra: “PALA”.

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