Compro Apoquindo. Quiero un hotel en Providencia. “Váyase directamente a la Cárcel”. Hipoteco Aeropuerto Pudahuel. “Avance hasta la Partida”. Remato Estación Central. ”Ganó en la Lotería. Cobre $2.000”. Has caído en Bellavista: ¡Dame todo lo que tienes! “Impuesto de Cesantía. Pague al Banco $50.”. Ahumada es mía, así es que no pago. Ya están todos quebrados. Yo gané. Doblamos el tablero y lo guardamos en su caja, junto a los dados, las fichas y el resto de las cosas. Luego nos acostamos para dormir, muy apegados sobre la vereda, y nos tapamos con cartones… porque será una noche muy fría.

Comentarios
Entonces, se me ocurrió impregnarle un poco de velocidad (y frialdad) a la narrativa, como es el "estilo de vida santiaguino" y, para el final, se me ocurrió constrastarlo con aquello que no queremos ver y que es un reflejo de lo que somos los chilenos, en general: "Unos mendigos que pretensiones de status"...